AVALLONE, SILVIA
En tales andanzas se lía con María, yonqui veinteañera, y con Cándida, melancólica y cercana a la cincuentena; ambas relaciones atizan los ardores de sus demonios: la abulia profesional, las explosiones de rabia contra su esposa, el poco expresado amor a su hija, pero ante todo la imagen regordeta, autocomplaciente del hombre de familia que rebasa los cuarenta y empieza a decir que sí, a inclinarse, incluso a aplaudir todo lo que antes había criticado. La sombra de la muerte completa elpanorama: algo en el cuerpo de Andrés no está bien y podría ponerse mucho peor. Tal vez no le quede tiempo para descifrar las dos Españas que quisiera entender: la de la guerra fratricida y la actual sin memoria ni convicciones, pero igualmente racista y cruel.