MACORRA, XIMENA DE LA
nttttt Ximena de la Macorra pertenece a una de las mejores familias de México. Su papá es un político muy importante u2013obvio del PRIu2013 que prácticamente maneja el país. Creció educada por las monjas del Colegio Regina y conviviendo con susu00a0chachasu00a0(término políticamente incorrecto pero que ella utiliza de manera afectiva bajo el argumento de: u00abu00a1pero si son como de la familiau00bb).u00a0Sueña con una nación donde los políticos se parezcan a George Clooney (o por lo menos a Mancera), las calles dejen de tener baches y las zonas arqueológicas cuenten con unu00a0mallu00a0tipo Saks Fifth Avenue. Su primer trabajo fue en una casa de bolsa pero sólo duró dos días porque, aparte de que no había ninguna Louis Vuitton, tampoco tenía una oficina propia. Quiso ser productora y su papá le compró los derechos de un musical de Broadway, pero al ver cómo sufrían los actores durante las audiciones, abandonó el proyecto.u00a0Estuvo casada hasta que descubrió que su marido era gay. Su psicoterapeuta le sugirió escribir un diario como terapia. Al terminar, decidió publicarlo para dejar constancia de que sólo quiere dos cosas: lo mejor para los mexicanos y un hombre que cumpla con sus expectativas y, si no, por lo menos seau00a0straightu2026 u00a0 u00a0 u00a0ntttt