BELLUCIA, RAUL
nttttt Todos diseñador gráfico proyecta mensajes visuales por encargo, mensajes que, para no resultar fallidos, deben poder ser leídos y decodificados en las duras condiciones de la comunicación social. En este sentido, por ejemplo, por original e innovador que pueda parecer un afiche, si en los hechos pasa inadvertido o se vuelve ilegible no cumplirá su principal función, que no es reflejar las ocurrencias creativas del diseñador sino transmitir, de la mejor manera posible, el mensaje a sus audiencias.Este libro es la réplica a una serie de ilusiones y falsa creencias que suelen alentarse en las escuelas de diseño y que constituyen una mitología muy arraigada en ciertos ambientes universitarios. Entre ellas, la idea de que, a la hora de diseñar, la innovación y la creatividad en sí mismas son los valores más apreciados, o que el diseñador puede decidir libremente la orientación del mensaje, ajeno a la necesidad de su comitente , o que el diseño tiene fines sociales propios. Por inocentes que parezcan, estas ilusiones son perjudiciales: están alejadas del oficio real de diseñar, entorpecen la práctica y distorsionan su enseñanza.ntttt