MITCHELL, CHRIS
Durante cinco temporadas, Walter White y Jesse Pinkmam fueron los mejores cocineros de Norteamérica, sin discusión. Desde sus humildes orígenes como currantes a tiempo parcial en una atestada (y, cómo negarlo, poco fiable) autocaravana, hasta los tiempos idílicos en una > ultramoderna, nuestro dúo prosperó mientras los competidores se quedaban (violentamente a veces) por el camino. La clientela pagaba un pastón por su mercancía. Acudieron entendidos de todo el continente, e incluso del Viejo Mundo, a probar su personalísimo hielo azul. Es innegable que los dos socios tenían detractores, pero no cabe duda de que eran lo mejor de los mejor.