OSPINA, WILLIAM
u00abGonzalo [Pizarro] era treinta y cinco años menor que su hermanoFrancisco: cuando llegó a las Indias, los primogénitos ya habían vividohallazgos y tormentos, y él tuvo que inventar sus propias locuras. Eldestino no le deparó como al primero un marquesado sobre la sangre secadel Inca, ni le concedió el poder subalterno del segundo, capaz deconducir sobre el océano barcos que por poco se hundían de oro. Eraapuesto, era joven, era el mejor jinete de los reinos nuevos, se lemedía a todo riesgo y, como sus hermanos, nunca sintió otro amor que lapasión de mandar y la embriaguez de arriesgarlo siempre todo. Buscaba unreino propio que estuviera a la altura de su ambición, y la noticia delPaís de la Canela le dibujó en el aire un destino más rico que la ciudadde pedernal de los muertos.u00bb