ABERASTURI Y MARTINEZ, JOSE LUIS
Es innegable que la familia "lo que es y lo que encierra", está sufriendo unos ataques demoledores. Al día de hoy, ni los poderes públicos ni las instituciones sociales la defienden y la sostienen. De ahí que la misma transmisión de la vida y la educación de los hijos dos de los dones más preciados de Dios al hombre estén hoy más que nunca a merced de los u00bfvalores? dominantes, y supongan una responsabilidad que unos padres conscientes de su tarea han de afrontar con gran espíritu de fortaleza. Sólo la Iglesia, lo vimos en el Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, se ha constituido en auténtica y única salvaguarda de la familia, y de la verdad del amor conyugal que la funda.