MONTERO, ROSA
De Rosa Montero, autora de La hija del caníbal y La ridícula idea de no volver a verte. Un libro sobre la fantasía y los sueños, sobre la locura y la pasión, sobre los miedos y las dudas de los escritores, pero también de los lectores. Este libro es una novela, un ensayo, una autobiografía. La loca de la casa es la obra más personal de Rosa Montero, un recorrido por los entresijos de la fantasía, de la creación artística y de los recuerdos más secretos. Es un cofre de mago del que emergen objetos inesperados y asombrosos. La autora emprende un viaje al interior en un juego narrativo lleno de sorpresas. En él se mezclan literatura y vida en un cóctel afrodisíaco de biografías ajenas y autobiografía novelada. Y, así, descubrimos que el gran Goethe adulaba a los poderosos hasta extremos ridículos, que Tolstoi era un energúmeno, que Montero, de niña, fue una enana, y que, con veinte años, mantuvo un estrafalario y desternillante romance con un famoso actor. Pero no deberíamos fiarnos de todo lo que la autora cuenta sobre sí misma: los recuerdos no son siempre lo que parecen. Un libro sobre la fantasía y los sueños, sobre la locura y la pasión, sobre los miedos y las dudas de los escritores, pero también de los lectores. Lo que ha dicho la crítica: "De todo ello resulta un texto apasionante de lo que llamamos autoficción, porque habla de un yo auténtico que, siendo, puede no ser, revivido en un artefacto ficcional compuesto de imposturas y verdades. Y es un yo sincero, inconformista, valiente, rebelde y vitalista, que construye su íntima confesión con conocimiento y sensibilidad, en un texto escrito con pasión, espontaneidad y frescura". -Ángel Basanta, El Cultural. "El gran mérito de esta novela consiste en contar, de una forma sencilla y ágil, algo tan profundo e íntimo como es la necesidad de escribir". -Lola Fernández, Época. "Mientras uno está leyendo el último libro de Rosa Montero, La loca de la casa, y cuando lo ha terminado, el sentimiento general es el de familiaridad y camaradería. Dan ganas de abordarla y, de tú a tú, decirle: "Chica, vaya historias que me acabas de contar". Y luego atarla para que no se escape; obligarla a seguir contando, porque nos ha inoculado el virus de una curiosidad desatada". -Loca Beccaria, ABC Cultural. "Sería más ciego que Homero si mi pasión no me dejara ver que Rosa Montero está atiborrada de talento, y cuando embraga párrafo no pone freno a su desbordada fantasía. Esta estupenda y muy sugerente escritora posee un adjetivo con hechizo y goza en el acto de escribir". -Matías Antolín. "Yo les digo que ahí, en los cajones de la supuesta genialidad, sólo crecen las polillas y las ratas. Ser leídos es el alimento que los libros necesitan, que los buenos libros como La loca de la casa piden a gritos para sacudirse el pánico al silencio y quitarnos de paso el miedo a estar solos que sentimos al abrir un libro y ponernos a temblar como niños en una atronadora noche de tormenta". -Alfons Cervera, Levante.