JAMES,P. D.
Esta es la historia novelada de un suceso que todavía hoy remueve la conciencia de los británicos. A comienzos del siglo XIX un crimen consternó a la sociedad londinense: dos familias que regentaban sendos comercios en una zona popular de la ciudad fueron masacradas con saña y sin dejar ninguna pista que condujera al autor de los hechos. El terror que generaron ambos casos y la presión de los responsables políticos por resolverlos se tradujeron en una sucesión de pesquisas apresuradas y en medidas legales chapuceras que culminaron con el suicidio de un inocente acusado de los crímenes. La histeria que se apoderó de la ciudadanía y las autoridades fue tal que incluso se organizó una procesión con el cadáver del suicida u0097al que todos juzgaron a priori como culpable de los hechosu0097 hasta un lugar indeterminado en que fue enterrado de forma anónima. Esta es la historia novelada de un suceso que todavía hoy remueve la conciencia de los británicos.