ABAD FACIOLINCE, HECTOR
u00abParece que no soy capaz de ser, si es que pretendo ser algo. No soy nada: un escritor que no escribe nada, salvo un diario. Un amante que no es capaz de amar. Un padre que no ejerce. Un marido lejanou00bb. Los diarios íntimos de Héctor Abad Faciolince pueden leerse como una novela de formación. Aquí se incluyen los que van desde finales de 1985 (cuando era un estudiante de 27 años) hasta la publicación de su libro más aclamado, El olvido que seremos, en 2006. En ellos se relatan las angustias de alguien que, aunque quería ser escritor, escribía muy poca ficción y mucho sobre sus obsesiones, sus amores y sus dificultades en la vida cotidiana. Abad quería dejar por escrito, al menos, que era incapaz de escribir. Un testimonio descarnado sobre cómo nace una vocación y cómo se aprende a enfrentar la dura y emocionante aventura de vivir. La crítica ha dicho sobre el autor y su obra: u00abLa más apasionante experiencia de lector de mis últimos añosu00bb. Mario Vargas Llosa (Sobre El olvido que seremos) u00abHéctor Abad ha escrito una historia trágica e inolvidableu00bb. J. M. Coetzee (Sobre El olvido que seremos) u00ab[#] una metáfora de la belleza, la felicidad y la pérdida; un libro sobre la vida en todas sus facetasu00bb. Juan Cruz, El País, España (Sobre La Oculta) u00abEste es un libro que serenamente conoce cómo es el ser humano, y cómo acortar, o reconciliar, la distancia entre el cuerpo y la menteu00bb. The Guardian, Reino Unido (Sobre Tratado de culinaria para mujeres tristes)