No es maldita la mujer asesinada porque era malvada o perversa, sino porque cayó sobre ella la maldición de ser víctima de un feminicida; maldita porque sobre su muerte se abrieron las horas más trágicas y dolorosas para su familia.
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Vista previa: MALDITA ENTRE TODAS LAS MUJERES: EL ROSTRO DE LOS FEMINICIDAS
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