CHANGEUX, JEAN-PIERRE
nttttt Matemáticos y biólogos suelen ponerse de acuerdo. No obstante, conversan poco entre sí, de modo que, en la mayoría de los casos, sus conocimientos quedan de tal manera alejados los unos de los otros que unu00a0diálogou00a0se vuelve aparentemente imposible. Este libro es la excepciónu00a0: dos importantes científicos de la vanguardia de la investigación,u00a0un matemáticou00a0yu00a0un biólogo, han entablado esteu00a0debateu00a0que nos brinda la siguienteu00a0materia de reflexiónu00a0:nu00a0 u00a0 u00a0 u00a0 u00bfExiste una Realidad en matemáticasu00a0?nu00a0u00a0u00a0u00a0u00a0u00a0 u00bfExisten entes matemáticos independientes del cerebrou00a0?nu00a0u00a0u00a0u00a0u00a0u00a0 u00bfEs el cerebro el que los descubre o son un producto de la actividad cerebralu00a0?nu00a0u00a0u00a0u00a0u00a0u00a0 u00bfPodrán algún día las máquinas construidas por el hombre reproducir las facultadesnu00a0u00a0u00a0u00a0u00a0u00a0 racionales e inventivas de nuestra máquina cerebralu00a0?nu00a0u00a0u00a0u00a0u00a0u00a0 u00bfPuede fundamentarse una ética sobre principios tan universales como los de lanu00a0u00a0u00a0u00a0u00a0u00a0 matemáticau00a0?nu00a0Ante estos y otros interrogantes, ninguno de los dos científicos sabía lo suficiente de la disciplina del otro como para poder darles respuestas por separado.u00a0El diálogou00a0también permitió a cada uno de ellos afinar el propio punto de vista. Sus posiciones convergen sobre ciertos aspectos y divergen sobre otros, a veces esenciales. Pero las preguntas han podido plantearse por fin, dejando, además, al u00aboyenteu00bb de este diálogo, al lector, la libertad de elegir y continuar a su antojou00a0la reflexiónu00a0según las analogías o las diferencias con el matemático o el biólogo.ntttt