DOUMERC, BEATRIZ
El invisible director de orquesta estira sus piernas y extiende sus brazos; abre y cierra las manos, las agita suavemente como si fueran alas... Y ahora, sólo falta elegir una batuta. A ver, a ver... u00a1Una vara de sauce llorón, liviana, flexible y perfumada! El director la prueba, golpea su atril minúsculo y transparente... u00a1Y comienza el concierto!