DUSSAUSSOY, DOMINIQUE
El éxito del budismo zen no puede explicarse por una seducción fácil, pues su práctica es rigurosa y sus maestros tienen reputación de severos. Su historia continúa sin interrupción desde hace casi mil quinientos años, en China, en Japón, en Occidente, porque el zen es una práctica abierta a todos, en la que la experiencia del despertar está al alcance de todos, sin distinción de ninguna clase. Esta vía se transmite en el marco de una relación particular, de maestro a discípulo, de espíritu a espíritu, de corazón a corazón.