RIDLEY, MATT
En febrero de 2001 se anunció que el genoma humano no contiene cien mil genes, como se creía en un principio, sino sólo treinta mil. Esta sorprendente revisión llevó a los científicos a pensar que no existen suficientes genes humanos para todos los tipos diferentes de comportamiento, por lo que nuestro carácter debe formarse a partir del entorno o del ambiente, no de la genética. Sin embargo, Matt Ridley sostiene que el ambiente también depende de los genes y que los genes necesitan de él, ya que éstos absorben experiencias formativas, reaccionan a factores sociales e incluso hacen funcionar la memoria.