ALTEA / SANTILLANA
Una combinación de sucesos y procesos han transformado a la Tierra. Su vitalidad se debe en gran parte a la atmosfera y la abundancia de agua. En los océanos se generó la vida, que ha evolucionado y se ha diversificado para ocupar la tierra y el aire. Tiene dos fuentes principales de calor: el Sol desde el exterior, y el núcleo en su interior. La segunda provoca la actividad de las placas tectónicas, y con ella, la formación y distribución de cuencas oceánicas, áreas de tierra y la mayoría de las características orográficas. La atmósfera protege a la vida de la dañina radiación solar y de la luz ultravioleta. En este libro, se conocen la historia y características del planeta, y se llama la atención sobre su frágil balance.