LAMMOGLIA, ERNESTO
La violencia emocional no es un evento aislado, es un daño que se perpetúa de forma consuetudinaria. Cuanto más tiempo persista, mayor y más grave será el desgaste de la persona lastimada. Con el propósito de obtener y mantener tanto el poder como el control sobre ésta, el abusador la hace sentir mal humillándola y avergonzándola una y otra vez. Lentamente, va deteriorando la imagen que tiene de sí misma, con lo que disminuye su capacidad para tomar decisiones. Lo que el agresor busca es rebajar al otro en un intento por elevar su autoestima sin sentir compasión ni respeto. Esta forma de abuso necesita la cercanía cotidiana de la víctima. Es por eso que muchas veces el atacante ejerce el maltrato sobre un conocido, alguien a quien dice amar y, sobre todo, que tolera sus acciones. Asimismo, la violencia emocional puede preceder a la violencia física. De hecho, está implícita en todas las manifestaciones de violencia reiterada y es su aspecto más dañino, ya que causa las heridas que más tardan en sanar. En este libro, el doctor Lammoglia recorre las diferentes modalidades de este tipo de violencia, la mayoría de las cuales suele pasar desapercibida, no así sus efectos devastadores.